Atención consulados
La lectura de los Programas de Gobierno genera sentimientos encontrados entre la población. La ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos establece que deben depositar el Plan de Gobierno Nacional en la Junta Central Electoral (JCE) y en las juntas electorales dentro de los treinta días posteriores a la inscripción de las candidaturas presidenciales y municipales. Estos documentos suelen presentar un ideal de perfección y aspiraciones, pero la realidad muestra que la mayoría de las veces las promesas no se cumplen, lo que provoca frustración entre los ciudadanos. Recientemente, el presidente anunció que todos los ingresos generados por los servicios consulares serán transferidos a la Cuenta Única del Tesoro, lo que ha generado elogios inmediatos de sus seguidores, aunque su implementación no será inmediata. Esta medida se da en un contexto de crisis internacional y tras las devastadoras inundaciones que han afectado al país, mientras persisten las acusaciones de corrupción en el servicio consular. A pesar de las promesas de cambio, la política exterior dominicana ha sido históricamente pasiva y reactiva, con un servicio exterior utilizado como botín político, lo que ha llevado a escándalos y respuestas inadecuadas por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores. Las infracciones cometidas por diplomáticos y cónsules a menudo quedan en el ámbito de rumores y reportajes, sin consecuencias reales.