ONU exige investigar muertes inmigrantes bajo custodia ICE
NUEVA YORK.- El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó el lunes investigar las 23 muertes bajo custodia migratoria registradas en Estados Unidos en 2026 y pidió a Washington detener las deportaciones a lugares donde las personas puedan sufrir «daños irreparables», incluido Haití.
Ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Türk afirmó que cuatro personas más han muerto bajo custodia migratoria desde su última comparecencia en junio, lo que eleva el total a 23 solo en 2026.
«Tiene que haber rendición de cuentas por estas muertes», subrayó.
El pronunciamiento se produce en medio de la ofensiva migratoria del segundo mandato del presidente Donald Trump, que ha convertido la lucha contra la inmigración irregular en prioridad absoluta, con miles de detenciones y la ampliación de centros de detención.
Un informe conjunto de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights publicado en junio señaló que la tasa de personas que mueren bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alcanzó su nivel más alto en más de una década.
CRÍTICA A DEPORTACIONES A TERCEROS PAÍSES Y A HAITÍ
Türk criticó también la práctica de forzar el retorno de migrantes a lugares peligrosos y a países con los que no tenían ningún vínculo.
«Insto a Estados Unidos a detener el retorno de personas a lugares donde podrían sufrir daños irreparables, incluido Haití, y a garantizar el debido proceso en todas las expulsiones hacia terceros países», dijo.
El alto comisionado expresó además preocupación por los planes atribuidos al ICE de equipar a agentes de inmigración con guantes de descargas eléctricas, lo que a su juicio «incrementaría la violencia asociada a sus operaciones».
El plan, adelantado por The Associated Press, prevé que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende el ICE, destine entre 10 y 20 millones de dólares a dispositivos descritos como de «distracción y desescalada».
El ICE ha sido objeto de críticas por una serie de tiroteos mortales durante operativos, incluidos los que costaron la vida a dos ciudadanos estadounidenses en Minnesota en enero mientras participaban en protestas contra redadas migratorias.
Las críticas se han centrado en las tácticas contundentes empleadas en las redadas y en un aparente deterioro de los estándares en la formación de nuevos agentes.