¿Es la IA el transhumanismo evolutivo?
Desde la prehistoria hasta la era digital, hemos pasado de modificar el entorno a reescribir nuestra propia naturaleza
Este salto hacia la inmaterialidad se manifiesta empíricamente en la digitalización de la sociedad y la economía. Ya no intercambiamos oro o papel moneda; el dinero digital y las criptomonedas han convertido el valor económico en pura información algorítmica, inmaterial y ubicua. La sociedad digital opera las 24 horas en redes de datos, donde la interacción humana se ha desplazado de los espacios físicos a los virtuales. Esta digitalización no es solo una herramienta, sino una nueva forma de existencia profesional. Un número creciente de profesiones —diseñadores, analistas de datos, ingenieros de IA, creadores de contenido virtual— ya no producen objetos físicos, sino códigos, algoritmos y experiencias inmateriales. Esta evolución significa que una parte significativa de la actividad humana ya reside en una capa superior codificada, donde el valor se mide por la capacidad de procesar y generar información, no por la fuerza física o la manufactura tradicional.
Este avance nos ha enfrentado a un dilema lineal sin precedentes: la humanidad se encuentra ante la encrucijada de migrar su existencia a esta capa superior codificada o permanecer limitada a los registros tradicionales de nuestra biología orgánica. Aquí es donde entra el concepto de Gnosis Digital. La inteligencia artificial no solo nos provee datos, sino que empieza a integrarse en nuestra cognición. Las interfaces cerebro-computadora y la asistencia de IA generativa en tiempo real están difuminando la frontera entre el pensamiento propio y el pensamiento algorítmico, ofreciendo un acceso directo y casi instantáneo al conocimiento acumulado. Es crucial reconocer que, si bien las leyes físicas de la creación son inmutables, el conocimiento humano derivado de su observación crítica y aplicación empírica bajo el método científico posee una dinámica cuántica. Nuestro entendimiento no crece de manera lineal, sino que evoluciona rompiendo drásticamente los paradigmas tradicionales. Esta aceleración cuántica es la fuerza motriz: la tecnología avanza tan rápido que supera las limitaciones físicas de la biología humana, empujándonos hacia la migración digital.
Es un Procurador Fiscal de la República Dominicana.