Declive de la educación superior
La Educación Superior ha sufrido un declive considerable en el gobierno del PRM, acentuándose aún más en el pasado año 2025. Como evidencia de ese declive, presentamos los siguientes datos: 1. Deficiencia en la calidad de los egresados, como consecuencia principalmente de una aplicación inadecuada en el uso de las tecnologías digitales, ya que la mayoría de las universidades imparten docencia en la modalidad virtual con serias limitantes, como son: - No contar con los dispositivos necesarios para profesores y estudiantes, usando en su mayoría teléfonos celulares, y además las asignaturas no están diseñadas para esa metodología. 2. La matrícula en este nivel ha sufrido una lenta recuperación después de la pandemia, llegando en el 2025 a los niveles del 2019, como consecuencia de las pocas opciones de carreras que se ofrecen que les permitan a los egresados incorporarse al empleo, y muchos se ven afectados por la pobreza que los impulsa a realizar cualquier trabajo. Muchos de los abandonos son temporales, pero la mayoría son definitivos. 3. El incremento del número de Instituciones de Educación Superior que no llenan los requisitos para este nivel, agravándose con la política del presidente Abinader, de crear centros a una distancia no mayor de 40 kilómetros, sin haber realizado los estudios sobre las necesidades de esas regiones, ni contar con la cantidad suficiente de profesores calificados. Como consecuencia muchos egresados se frustran, por no tener la formación necesaria, ni los conocimientos y competencias que el mercado requiere. Por otra parte, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología ha suspendido programas que funcionaban adecuadamente, y en otros casos ha disminuido su calidad, ejemplos: 4. Disminución, en un 50%, del número de becas internacionales otorgadas, y la suspensión de acuerdos con universidades extranjeras de prestigio. 5. Baja calidad en el programa de Inglés de Inmersión como consecuencia del despido de profesores y supervisores regionales capacitados, la disminución del número de horas de docencia semanales y la instalación de nuevos centros sin las condiciones requeridas. 6. Poco acompañamiento al funcionamiento de las universidades, por la suspensión de especialistas contratados para estos fines, encargados de dar seguimiento al cumplimiento de las normativas de las carreras, a los planes de mejora establecidos en la evaluación quinquenal, y la regulación de las residencias médicas. 7. Sustitución del Programa de Excelencia para la Formación de Profesores, disminuyendo los requisitos exigidos a los aspirantes a ingresar a la carrera de educación, permitiendo el ingreso de estudiantes con bajos niveles de conocimientos y habilidades cognitivas, en detrimento de los niveles educativos Inicial, Primario y Secundario. Por otra parte, se suspendió el requisito para profesores de Educación Secundaria en formarse como especialistas en las respectivas áreas. 8. Supresión del Programa de Educación Continua para profesores universitarios a través de cursos y charlas de actualización, tanto en el país como en el extranjero, impartidos por profesionales de alto nivel, además una maestría ofrecida por la Universidad de Alcalá de Henares, en gestión y administración universitaria, dedicada a funcionarios y técnicos universitarios, a fin de elevar la calidad de la gestión de las instituciones de Educación Superior. 9. Supresión del Programa de Emprendimiento ofertado a estudiantes universitarios con la finalidad de que estos desarrollaran las competencias necesarias para la creación de empresas propias. 10. Supresión del programa Universidad-Empresa, el cual propiciaba coordinación entre las academias y los sectores productivos, con la finalidad de aumentar la competitividad y productividad de estos, y a su vez que las academias recibieran informaciones sobre las demandas de nuevas carreras y de las competencias requeridas de los egresados. 11. Deficiente funcionamiento del programa para la legalización de títulos y estudios, como consecuencia de cambios en la metodología que agilizaban los procesos. 12. El MESCYT no ejecuta la evaluación continua de los programas en funcionamiento, tanto los ejecutados por el Ministerio como por las universidades y los Institutos Técnicos Superiores que les permita la adecuación y mejora continua de los mismos. Como podemos observar, la Educación Superior que hoy requiere dar un salto histórico para responder a las demandas de la sociedad actual, lo que ha sufrido es un alto deterioro, que amerita el fortalecimiento del MESCYT y no su supresión.