Extraordinario mensaje del Episcopado Dominicano
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Extraordinario mensaje del Episcopado Dominicano

Con motivo de nuestra Independencia Nacional, que coincide con el inicio de la Cuaresma, la Conferencia del Episcopado Dominicano publicó un extraordinario documento de reflexión, del cual me permito destacar algunos párrafos que considero importantes. . “La República Dominicana nació del sacrificio y entrega de los padres de la patria: Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, junto a tantos próceres y mártires, desde María Trinidad Sánchez, Concepción Bona, Juana Saltitopa, Gregorio Luperón y los restauradores, figuras que defendieron nuestra soberanía e identidad” . “Queremos llamar la atención sobre un tema que poco a poco se ha ido insertando en la sociedad como un cáncer silencioso que está dañando la identidad del individuo. Nos referimos, a la propagación de ideologías que pretenden normalizar comportamientos contrarios a la ley natural y objetivamente desordenados; por ejemplo, personas que se autoperciben como animales, objetos inanimados y de otra índole”. “Enfrentamos desafíos que hieren al pueblo y generan desesperanza, entre los que se encuentran: el micro tráfico que destruye comunidades, la deshumanización en el ejercicio de la medicina, el maltrato infantil, la inseguridad social, el desacato a la ley y a la autoridad civil, la corrupción política que muchas veces busca lucro en vez de justicia, la pérdida de las buenas costumbres, así como el juego de azar con sus falsas ilusiones. En ese sentido, la conciencia iluminada por el Espíritu Santo permite denunciarlos y abrir caminos de esperanza” . “La pastoral de la Iglesia es signo de esperanza al promover la práctica de valores cristianos, así como un uso consciente y responsable de la tecnología, especialmente de la inteligencia artificial y la revolución digital. El Papa León XIV recuerda que esta misión debe estar siempre al servicio de la dignidad humana, del bien común y de relaciones auténticas, evitando riesgos como la deshumanización o el control ideológico. No basta con dotar de equipos informáticos a centros educativos; es imprescindible educar la conciencia de maestros, niños, adolescentes y jóvenes que los emplean”. “La participación plena, consciente y activa en la vida cotidiana se expresa en el respeto a las leyes. Su violación desestabiliza la sociedad. Sin excepción, todos debemos cumplirlas. Esto asegura el encuentro de “la justicia y la paz” (Sal 85). Los últimos papas, en especial Francisco, han recordado que el conocimiento y la práctica de las leyes civiles son fundamento de la justicia y de la convivencia. “Un mundo sin leyes justas es como una jungla sin paz” . “Tristemente en nuestra sociedad hay notables y elocuentes signos de franco desafío a la autoridad, de quienes se sustraen de la obligación moral y cívica de vivir sujetos a la ley y al Estado de derecho que garantiza la Constitución dominicana; con el agravante de que pareciera carecer de un régimen de consecuencias para quienes tienen como ley la alteración del orden público, la vida desordenada y el total desprecio por las normas más elementales de convivencia humana”. “Con la mirada puesta en Cristo y en el ejemplo de nuestros padres de la patria, avancemos unidos, con una ética del deber que se traduzca en servicio, respeto a la vida, compromiso con el bien común y amor por la República Dominicana. Que la esperanza nos sostenga, la verdad nos guíe y la caridad nos impulse a ser protagonistas de una patria reconciliada, luminosa y llena de futuro” .

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