Edward Cabrera o la coherencia de Marlins para no competir
Pocos equipos como los Miami Marlins aportan tanto combustible a la mecha que no se apaga del sindicato de peloteros (MLBPA) en su lucha por el fomento de la competencia por ganar con la inversión económica en la ecuación. A la novena floridense, como a Piratas y Atléticos, le resulta muy lucrativo no plantear proyectos de Serie Mundial ni a mediano ni largo plazo.
Al desprenderse del lanzador dominicano Edward Cabrera a cambio de tres prospectos, los Marlins reiteran su condición de finca o AAA avanzada, que usan la MLB como plataforma para identificar y desarrollar talentos que una vez pueden volar y cobrar en función de su rendimiento sea traspasado.
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Con 49, el de los Marlins es el club que ha visto debutar a más dominicanos si bien apenas ha disputado 33 campañas. El de los Gigantes, por donde llegó Osvaldo Virgil en 1956, queda lejos, con 32.
Una promesa a punto de despegar
Cabrera, santiaguero, fue firmado por los Marlins en 2016 por un bono de 100 mil dólares cuando tenía 18 años. Desde 2020 entró al top 100 de promesas y en 2021 llegó al primer equipo, limitado por problemas físicos. En 2025 el cuerpo respondió y trabajó 137.2 entradas donde comprobó ese potencial que decían los reportes.
Ahora, ya superado los tres años de servicios y proyectado a cobrar su primer salario de siete dígitos (US$3.7 millones), el equipo floridense lo envía a unos Cachorros con aspiración grande por tres diamantes. Es un reseteo del programa.
Los Marlins consiguen al canadiense Owen Caissie, un jardinero que batea a la zurda y con poder jonronero, y el torpedero dominicano Cristian Hernández, quien en 2021 recibió un bono de tres millones de dólares, como piezas centrales de la transacción.
Cuando los Marlins llegaron a la liga en 1993 junto a los Rockies se asumía que esa comunidad latina, encabezada por los cubanos, garantizaría una plaza exitosa. Las dos coronas de Serie Mundial (1998 y 2003) respondieron a apuestas agresivas, pero sus dueños no la sostuvieron. No hubo paciencia a otro gran proyecto que llegó de la mano de un moderno estadio en una zona más cercana al gran público en la primera década de este siglo.
Los contratos de Giancarlo Stanton (325 millones por 13 años en 2014) y José Reyes (105 MM por seis cursos en 2012) son un espejismo en torno a lo que puede ser un proyecto serio. Ambos fueron transferidos al poco tiempo. Sandy Alcántara (56 millones por cinco años en 2021) está en el mercado tan pronto regresó de la cirugía Tommy John.
Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.