La presidenta se vistió de seda
La revolución que prometió igualdad termina vestida como aquello que decía combatir
La revolución bolivariana, que juró caminar descalza junto al pueblo, apareció esta vez calzada de moda italiana. En su jura como presidenta interina, Delcy Rodríguez asumió también un vestido de Chiara Boni, verde menta, impecable, importado, con ese aire de sobriedad cara que el poder aprende rápido a dominar.
Es una cuestión de símbolos. La revolución que prometió igualdad termina vestida como aquello que decía combatir. Siempre hay una coartada: que no es ostentoso, que es sencillo, que el color transmite calma. Pero el problema no es el color ni la tela. Es la distancia. El poder, apenas le llega la oportunidad, se prueba trajes ajenos.
La revolución se viste de seda, y casi seguro le pasará como a la mona.
Periódico líder de República Dominicana centrado en las noticias generales y el periodismo innovador.